Negociación para el salario mínimo en el 2022

El próximo 26 de noviembre se instalará la mesa de concertación en el que empezará la negociación por el aumento del salario mínimo del 2022.

La Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, comenzará a tener ciertos criterios para iniciar y concretar el aumento al salario mínimo para el próximo año, el cual buscará concretar un mínimo vital de pago en cualquier empresa.

Para esta definición se tendrán en cuenta dos elementos: la tasa de inflación, que en octubre llegó a un incremento anual del 4.58% y la productividad laboral, frente a este indicador, Jaime Rendón Acevedo, director Centro de Estudios e Investigaciones Rurales (Ceir) de la Universidad de La Salle, explicó que, con las expectativas de crecimiento de la economía este año, se esperará que haya una mejor productividad.

Para esta definición se tendrán en cuenta dos elementos: la tasa de inflación, que en octubre llegó a un incremento anual del 4.58% y la productividad laboral, “un indicador desafortunado ya que no ha sido usual que las partes de la negociación se pongan de acuerdo sobre la validez técnica y, por lo tanto, del dato preciso de este factor. Lo cierto es que el crecimiento económico se espera esté cercano al 8%, aspecto que pondrá en aprietos a las partes ya que, en un contexto de recuperación económica con alto desempleo, el mayor crecimiento necesariamente conduce a una mejoría en la productividad del trabajo”, explica Jaime Rendón Acevedo, director Centro de Estudios e Investigaciones Rurales (CEIR), Universidad de La Salle.

Las discusiones del salario mínimo irá en desarrollo a medida que se estudien los indicadores más importantes para la toma de decisiones, entre ellos la productividad en los que siempre se toma como base los gastos esenciales.

Por lo general la propuesta de incremento salarial de los empresarios es la suma de la proyección del cierre de la inflación más el dato de productividad. Sin embargo, los sindicatos siempre han denunciado que el dato de productividad siempre castiga a los trabajadores. En momentos de auge la productividad laboral no sube tanto, y en momentos de crisis este indicador cae con fuerza.

Por esto, sea cual sea el dato de productividad, es probable que no convenza a los sindicatos, y sea un nuevo foco de tensión.

Por su parte, los sindicatos, que tuvieron un rol central en el paro, denunciarán el incumplimiento del pliego de peticiones que le enviaron al Gobierno. Además, el inicio de negociaciones del salario mínimo coincidirá con el inicio de un nuevo cronograma de marchas en todo el país.

Es claro entonces que estas serán tal vez las negociaciones de salario mínimo más complejas y polarizadas de la historia reciente.

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