UN ACTO DE NOBLEZA

Por Oscar Rodríguez Abogado y periodista

MARIO ORLANDO BALLEN TRIANA, un hombre que puso a temblar la “tarima” política en Cundinamarca; un hombre que puso a hablar a políticos y politiqueros con el solo intento de inscribir su candidatura. Salieron varios, ahora candidatos, a criticar y vociferar en sus toldas para cerrarle el paso al aval.
“Alborotó el avispero” diría algún parroquiano y el señalamiento de rutina no se hizo esperar por haber sido el coequipero del actual Alcalde de Soacha. Que escasa memoria. O acaso se ignora que Uribe “puso” Presidente? O que, Rey “puso” Gobernador? O que en nuestro municipio, desde la época del Dr. Fabio Arango se “ponen” alcaldes? O no recordamos a un tal “cuerpo ajeno”?
Era tan fuerte esta candidatura a la Cámara de Representantes que los ataques, críticas y hasta sátiras y diatribas no se hicieron esperar.
Y al final del día, los ahora candidatos sintieron un gran alivio cuando ese hombre dio un paso al costado e informo que el mismo se había inhabilitado. Lo hizo público y entrego a los medios la prueba “reina” de su inhabilidad. No genero más polémica solo decidió no participar y así lo hizo.
Muchos pensamos que era su momento por la madurez de su razonamiento, por el desarrollo de su carisma y por su ascendencia. Don “Chucho” (Q.E.P.D.) se hubiera sentido muy orgulloso.
Sin miramiento, este hombre que pudo haberse aprovechado de su amigo de batallas, de su coequipero que ahora detenta el poder en Soacha no lo hizo. No siguió el ejemplo de otras candidaturas o acaso nadie vio en tiempos pretéritos a la ahora representante de Cambio Radical en tarima con un candidato de Cambio Radical a la Alcaldía para ese entonces? Y nadie vio la devolución de favores cuando dicho candidato fue elegido Alcalde de Soacha?
La decisión de este hombre es admirable. Dejo de lado su emblema de Súper Mario Bros, ese fontanero todero, amigo y trabajador para seguir con sus labores sin desligarse del ámbito político como es lo propio.
Estos actos y decisiones me obligaron a escribir esta columna y me llega a la mente ese 30 de abril de 1987 cuando un Rey vallenato, el mejor entre los mejores, por un pequeño error en la interpretación en el gran festival vallenato Rey de Reyes, al notar que había fallado en solo una nota, dejo su interpretación, se dirigió al público y dijo “PUEBLO ME HE ACABADO DE DESCALIFICAR YO MISMO” (Ver la nota de Ernesto Mc Causland en https://www.youtube.com/watch?v=RfB2nMNZEyw)
Solo los hombres nobles reconocen sus errores públicamente dejando de lado los orgullos y vanidades que rodean a todo político y a todo politiquero, o cuantas veces le han fallado al pueblo y quieren reelegirse? Ya tenemos varias caras de esos “redentores” en vallas y afiches.
Ese acto de nobleza obliga a decirle públicamente a este hombre: Que grande compañero¡

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